Rutas
Laguna de Pedro Muñoz
Este sector manchego presenta, además de esta, un amplio conjunto lacustre integrado por las lagunas de Retamar, Manjavacas, Alcahozo y Navalengua entre otras. A la laguna de Pedro Muñoz se accede andando desde el pueblo, pues linda con el, y constituye un lugar idóneo para el estudio de la avifauna, para lo que se han instalado puestos de observación. La variedad faunística (fochas, anátidas, avocetas, limícolas y somormujos, destacando la presencia del Zampullín Cuellinegro), junto a la conservación vegetal (juncal, masiegar…etc.), hace de esta laguna un paraje de singular valor natural y cultural.
Desde Pedro Muñoz, en dirección a Alcázar de San Juan, pasamos por Campo de Criptana, pueblo que nos ofrece una magnifica imagen del paisaje manchego si ascendemos al cerro de los Molinos. La tradición sitúa en este paraje la derrota de Don Quijote ante los extraños gigantes, los molinos. Antes de Campo de Criptana, en el cruce a El Toboso, se encuentra otro mirador privilegiado, el cerro de la ermita de Nuestra Señora de Criptaza, desde el que se divisan más de veinte pueblos de las tres provincias manchegas y se observa la personalidad natural y cultural de la región.
Continuando hasta Alcázar de San Juan accederemos a sus lagunas. Para su acceso se toma una pista a unos 7 Km. de Villafranca o se inicia el recorrido a pie desde la carretera, recorriendo parte de la raña plio-cuaternaria. Estas lagunas se encuentran en buen estado de conservación y constituyen, junto a la del Taray, el mejor ejemplo de los ecotopos lacustres manchegos.
En las depresiones contiguas a la laguna y en sus bordes se encuentra la mayor representación de sapina, con portes de hasta un metro de altura. Constituye un ámbito idóneo para la observación de la distribución espacial de la vegetación hidrohalófila y xerohalófila. La avifauna está bien representada por limícolas, avocetas y anátidas, destacando la presencia de una colonia nidificante de Gaviota Reidora.
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