Las continuas lluvias de este año hidrológico han propiciado que el río Záncara vuelva a llevar agua en el paraje de San Miguel, que es sin duda uno de los enclaves no sólo más queridos por los pedroteños, sino también es uno de los rincones más bonitos de nuestra comarca, sobre todo después de las obras de acondicionamiento medioambiental realizadas hace unos años.